Ahí tiene usted algunos
pensamientos que
consideramos importantes,
y que constituyen la base
de este lugar:

Piense a sus problemas, sociales
o personales.

¿A quién confía usted su salud, sus
finanzas?
¿Qué hicieron ustedes para salir de
su agujero?

¿Es que eso funciona bien? 

  Pensamientos importantes 

Cada uno de nosotros tiene una visión del mundo que lo rodea,
que es personal, diferente y limitada.

Nuestra concepción del mundo es un mapa de navegación que le guía en su vida y sus decisiones.
Pero este mapa no es el territorio que describe, como la palabra escrita “ROSA”, no tiene espinas reales. 

Esta presuposición debería incitarnos a la prudencia y a la tolerancia.
No tenemos “LA” verdad, solamente una parcela de ella:

Mi modelo (mapa) del mundo no es ni mejor ni peor que el suyo, en general.   Es solamente diferente.



El poder sobre uno mismo está en sí, y en ninguna otra parte.

El ser humano es muy vulnerable durante los primeros años de su vida.
Los que protegen nuestro ámbito durante este período,
olvidan a menudo de volvernos más tarde lo que nos pertenece de Derecho Natural:
Nuestro poder:

Poder de decisión, poder de hacer errores, de poder de corregir estos errores,
poder de disponer de lo que nos pertenece (nuestra salud, por ejemplo) como queremos
y no como los que se creen nuestros tutores, cualquiera que sea nuestra edad, lo entienden por nosotros.

Esta reflexión nos cambia en seres más responsable y nos da más autónoma con nuestros pensamientos, y
nuestras emociones, y nos retira la excusa de practicar nuestro deporte nacional: Afligirse y lamentarse.

¿Cómo puedo lamentarme del Ministerio de la Salud (que gobierna la enfermedad), del vecino, de la suegra o del
patrón, si soy responsable de mi salud, de mi ámbito, de mi vida privada y de las decisiones profesionales qué
tomo?

Al recobrar el control de lo que me pertenece, me convierto en un “incontrolable” para los que se otorgaron la
autoridad de controlar nuestras ideas, nuestras emociones, y nuestras finanzas, o lo que queda, una vez que
“ellos” se sirvieron.

Reconocer el alcance de esta presuposición pone de nuevo el poder de cada uno en su sitio,
ya que sólo hay tres clases de poder sobre los asuntos de este mundo:

MI poder sobre MIS asuntos, y no sobre los vuestro.
SU poder sobre SUS asuntos, y no sobre los míos.
El poder de Dios (Todo lo que está afuera de nuestro control) a los asuntos de Dios.

No hay por qué afligirse o lamentarse sobre lo que no se puede cambiar. 
Solamente la  clarividente sensatez de reconocerlo y aceptarlo.

Cada uno a sus asuntos: He aquí el secreto de la liberación personal…
(de los asuntos de los otros.)


El cuerpo físico, el "cuerpo" emocional y el “cuerpo” espíritual son varios aspectos de un
mismo sistema cibernético:   Se influyen mutuamente.

Concentrarse solamente en el cuerpo físico y los síntomas que desarrolla, ignorando el “resto”, es como
concentrarse en el ruido de un timbre de alarma - incendio haciendo todo lo posible para enmudecerlo,
sin tener en cuenta de la causa principal de  este síntoma que molesta:

No es porque hemos reducido al silencio el timbre, que el incendio se apagó.

Tenga en cuenta eso, cuando el efecto físico desaparece por fin:
Es solo una calma temporaria que usted ganó, el tiempo de encontrar la causa real.


Si lo que usted hace no va, intente otra cosa.

Con eso quiero decir que el “bigger is better” de los Americanos (más ay, mejor es)
es a veces necesario, pero no es siempre verdad.

Lo diré diferentemente con una alegoría extraída de mi vida profesional.

Era una vez…

El Sr. SinTonteria, era ciego de nacimiento, y quería ir a Villa-Suceso.
Consciente de su desventaja, buscó un guía en la persona del Sr. MuySabio, que conocía el camino, a lo que dicen.

Lo que el Sr. SinTonteria no podía ver, es que el Sr. MuySabio era, él también, ciego de nacimiento.

En camino, nos dos compadres cayeron en un agujero profundo, arrastrando todo su cortejo con ellos.

“No hay ningún problema”, dijo Sr. MuySabio
“Tengo la herramienta ideal para sacarnos del agujero.
Se llama… ¡Una pala! “

Hace ya un año, que nuestros compadres y su cortejo palean a ciegas en el fondo del agujero, esperando así
llegar a Villa-Suceso.

Cuestión (sin respuesta):  ¿A quién la responsabilidad?  ¿A quién la falta?

Consejo circunstancial:  ¡Cuando usted está al fondo del agujero, pare de cavar, pobre pitufo!



Pare de malgastar sus energías
sobre lo que no va:

¡Ponga sus energías sobre
lo que va!

 
Zapperwise
La Electronica aplicada al Bienestar